7/17/2009

NEWSLETTER 03/09

Ministro ¿Tipos de contratos laborales en Italia?

Las relaciones entre los empresarios y los trabajadores están reguladas por las normas del código civil, por el conjunto de las leyes en materia laboral, por los contratos colectivos y por los contratos individuales. Los contratos colectivos pueden tener valor en todo el territorio nacional y aplicarse en todos los sectores de producción, o bien se pueden referir a determinados ámbitos locales. Los trabajadores se dividen en tres categorías principales: directivos, empleados y obreros para los que se aplican diferentes  contratos.

Recientemente se han renovado los contratos nacionales de trabajo de la Administración Pública y del sector metalmecánico y del comercio. Estos últimos dos contratos, que en conjunto abarcan a tres millones de empleados, representan un punto de referencia para el sistema contractual privado. A dichos contratos se unen las renovaciones de los contratos nacionales de trabajo firmados en los sectores de la construcción, químico, bancario, maderero y decoración, textil y confección y el del gas y el agua que han confirmado aumentos salariales compatibles con la estabilidad de los precios.

 

Contratos laborales para los nuevos empleados (atípicos).

Para incentivar las nuevas contrataciones se prevén cuatro tipos de contrato: aprendizaje, contrato laboral de formación, contratos temporales y contratos a tiempo parcial.

  • El aprendizaje
    Es una herramienta que ofrece muchas ventajas a las empresas y que permite formar a jóvenes entre los 15 y los 24 años y beneficiarse de importantes desgravaciones de la contribución y de la seguridad social, con una cobertura de casi el 100% de los gastos de seguros y seguridad social a cargo del empresario.
    Gracias a este tipo de contrato, se forman anualmente alrededor de 20.000 aprendices.

    El contrato tiene una duración mínima de 18 meses y máxima de 4 años, 5 en el sector de la artesanía, y prevé un horario laboral que no puede superar las 8 horas diarias y las 40 horas semanales.

 

  • El contrato de formación laboral
    Permite a las empresas disfrutar de ahorros contributivos durante los primeros dos años en caso de contratación de personal cualificado (diplomados o licenciados). Esta fórmula se aplica a los jóvenes de entre 16 y 32 años y tiene una duración máxima de 24 meses.

    A los empresarios de las áreas señaladas como Objetivo 1 (Regiones del Sur) les corresponden durante otros 12 meses facilidades contributivas en caso de transformación, en el momento del vencimiento del 24º mes, de contratos de formación dirigidos a la adquisición de profesionalidad intermedia y elevada en contratos indefinidos.

 

 

  • Contratos temporales
    Prevén una elevada flexibilidad de gestión del horario laboral con un máximo de 40 horas semanales sin límite diario. El horario se puede distribuir en una franja no superior a 12 meses, para adaptar las horas diarias a la cantidad de trabajo. El contrato se puede renovar una sola vez y por un período no superior al inicial.

 

  • El contrato a tiempo parcial
    Prevé la adopción del horario reducido diario, semanal o anual y puede ser de tres tipos: vertical, es decir trabajo a tiempo completo algunos días de la semana o del mes; horizontal, con horario reducido todos los días y cíclico, con presencia en el lugar de trabajo sólo algunos períodos del año.

 

Sobre los contratos laborales flexibles en Italia

Italia ha actualizado su legislación laboral y de acercamiento entre la oferta y la demanda de trabajo, gracias a la reforma conocida como "Reforma Biagi". Esta modificación se ha introducido con el fin de que las empresas puedan adaptar mejor la organización de los recursos humanos a los cambios de la economía y a las variaciones de los ciclos coyunturales.

Nueva fórmulas de contratos de trabajo permiten hoy a las empresas gestionar de forma más flexible los procesos de selección de personal y a los trabajadores conciliar mejor la vida laboral y familiar, con evidentes beneficios sobre la calidad de sus prestaciones laborales. Desde hace ya algunos años, Italia ha registrado una evolución en el mercado de trabajo y un cambio de actitud de los trabajadores hacia las nuevas formas de empleo, con la disminución de contratos por tiempo indefinido en favor de contratos temporales más adaptables, así como una mayor movilidad de la mano de obra entre las empresas y las actividades económicas en general.

Uno de cada tres trabajadores está empleado con contratos atípicos, es decir, diferentes de los tradicionales modelos de contratación laboral a tiempo completo y de duración indefinida. A raíz de la reforma del 2003, se estima que por lo menos siete millones de trabajadores se acojan a las nuevas fórmulas de contratación.

 

Salario Sueldos y salarios en Italia.

Los salarios están regulados por contratos colectivos nacionales respaldados por acuerdos entre empresario y trabajador. En caso de que estas dos fórmulas no sean aplicables se recurre a la ley. Las asociaciones de empresarios y las confederaciones sindicales fijan los sueldos mínimos, calculados sobre 13 o 14 mensualidades anuales. Los sueldos mínimos pueden integrarse, además de por contratos específicos individuales entre empresario y trabajador, también por beneficios tales como: vales de restaurante, automóvil de la empresa, teléfono móvil, seguros y participaciones en forma de acciones.

El salario promedio en Italia es de  28.166 Euros al año para los hombres y de 22,551 Euros al año para las mujeres.

 

 

Horario de trabajo.

El límite máximo del horario normal de trabajo está fijado en 8 horas diarias y 40 semanales. Además, se prevén horas extraordinarias en la medida de un máximo de 2 al día, 12 a la semana o 170 al año, salvo excepciones autorizadas y justificadas por circunstancias particulares.

 

Liquidación laboral.

Cualesquiera que sean las razones de extinción del contrato laboral, el empleado tiene derecho al llamado "trattamento di fine rapporto (TFR)", es decir, una suma calculada de acuerdo con la duración de la relación laboral. La suma equivale a la reserva, oportunamente revalorada, por cada año de servicio del valor de la retribución anual dividido entre 13,5.

 

El sistema de seguridad social

El estado italiano garantiza contribuciones económicas en caso de enfermedad, vejez, maternidad, desempleo (o movilidad), accidentes laborales y enfermedades profesionales, además de subsidios familiares, médicos e ingresos hospitalarios.

Contribuciones por seguridad social y seguros.

El modelo italiano prevé el desembolso de contribuciones por seguridad social tanto por parte de las empresas como de los trabajadores. El sistema prevé también coberturas en materia de seguros complementarias y obligatorias, mediante fondos de pensiones y sanitarios. También en este caso, las contribuciones se desembolsan, en una medida diferente, tanto por las empresas como por los trabajadores. La contribución del empleado es alrededor del 10 % de su ingreso bruto.


Por lo que respecta a los trabajadores por cuenta ajena, las contribuciones sociales se calculan de acuerdo con un porcentaje sobre la retribución bruta, que varía según el nivel de certificación y según el tipo de actividad del empleado. En líneas generales, el trabajador por cuenta ajena está obligado a pagar aproximadamente el 9% de la propia retribución bruta, mientras que la contribución del empresario oscila entre el 35% y el 46%.

 

La normativa para los trabajadores extranjeros

A la luz de los acuerdos de Schengen, Italia ha establecido cuotas anuales para la entrada de trabajadores extranjeros en el territorio nacional. Italia ha previsto la entrada de un numero de extranjeros no comunitarios, residentes en el extranjero, para desarrollar actividades laborales subordinadas, incluso de carácter estacional y de trabajo autónomo de países con los cuales Italia ya ha suscrito o podrá suscribir acuerdos en materia de migración.

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